Venía yo a escribir sobre una cosa totalmente distinta… totalmente fuera del contexto de mi blog hasta el día de hoy, porque necesitaba desahogar eso y resulta que me he ido a ver mis Stats. Mala, malísima idea!
En los Site Stats, se pueden ver también los comentarios que la gente te ha hecho, sin tener que ir publicación tras publicación y ahorrar tiempo. Bueno… resulta ser que uno de mis top comentaristas, es alguien de quien no he sabido nada en algo más de un año.
Aún celebro el día y el momento en el que entró a mi vida. Y es que ahora que lo pienso… entró y salió sin pedir permiso, pero su partida se llevó una gran parte de mi corazón, porque hasta el día de hoy, no entiendo el porque del silencio sepulcral que me dedicó de un día para otro.
Mi error? Creerme eso de que sí me ofrecía barras de chocolate en vez de las de granola. Pero es que lo repitió tantas veces, que me hacía yo con una vida entera llena de dulce chocolate y la inmensidad de sus ojos color de cielo. Soñé mucho, yo creo. Era mucho más de lo que quizá yo hubiera podido merecer.
Y pues… he leído cada uno de sus escritos. Algunos me han dolido, algunos otros me hicieron sonreir. Uno más me hizo derramar un par de lágrimas y todos me hicieron añorar ese conteo de los días. ¡Qué feliz hubiera sido si hubiera podido haber llegado a su hermoso país! ¡Qué feliz sería si pudiera regresar el tiempo a aquella noche en que muy nerviosa, atravesaba el umbral de su habitación de hotel! Ah… mis recuerdos!
Quizá esperé mucho más de lo que él hubiese podido darme. Quizá él no midió la grandeza y el significado real de sus ofrecimientos… pero todo terminó en desastre. Moriría por poder escuchar su voz una vez más, por ver sus ojitos por la cámara, por sentir esa sonrisa en el corazón, luego de que le decía que era lo mejor de mi día! Y es que se sentía tan bonito cuando luego de un día pesado, volvía a casa con la certeza de que él estaría online, dispuesto a dedicarme un rato de su tiempo y aunque quizá no era yo su centro, era lo que me hacía sentir. No había cansancio que importara tanto como para no conectarme y ser feliz. Y sonreía…
Fui feliz, muy, muy feliz. Fue uno de esos hermosos tiempos donde yo creía ciegamente en el amor y en todas las cosas hermosas que el amor me podía dar, con tan solo abrir mis ojos y mirar a través de mi monitor. Loco corazón, que decide perderse y hacerle perder los suspiros por alguien a cientos de kilómetros! (Pero es que lo sentía tan cerca! Tan, tan cerca!)
Veo hacia atrás y me sonrío. No me arrepentiré jamás de todo lo que le dije, de todos los sentimientos que tuve por él, de cada canción que pude dedicarle, de todas mis noches en vela por y con él, de toda la inspiración que le trajo a mi vida para hacerme escribir tantas entradas donde él era en centro de este universo de letras. No me arrepiento de ese enamoramiento rebelde y fuera de lugar ni de las muchas noches que lloré mi desamor.
Esos recuerdos me hacen sonreír… me hacen añorar verlo, aunque fuera una sola vez más. No tiene que ser en vivo, me conformaría con verlo por la cam… aunque creo que ni eso… me eliminó de todas sus cuentas, me eliminó de su vida.
Cómo eliminas de tu vida a alguien que te amó con todo el corazón? Y es que yo no he podido…
Latió mi corazón. Latió muy fuerte! Ha sido uno de los amores más bonitos, compactos, tallados y muy bien cultivados! Así se sentía… así lo podía sentir muy dentro de mi, aunque a la larga no fue así.
Leí de nuevo todas esas entradas… y tengo entre mis manos todos esos besos de amor que me mandó a través de sus letras, sus abrazos, sus sonrisas, sus miradas, las fotos, los sueños… que lindo sentir eso en el corazón!
Me traje este poema de vuelta. Me lo envió mi mamá hace ya mucho tiempo y él lo comentó en su momento.
Donde sea que estés, Roy. Mi siempre querido Icarusfree. Hasta a ti mis más dulces recuerdos! Y despreocupate… uno se desenamora con el paso de los días, hasta que finalmente aprendes, entiendes… y eso te hace ser fuerte, te hace entender que no siempre la vida es como uno la quisiera. Gracias por hacerme soñar, volar, sentir… mi vida entera fue feliz durante todos esos meses. Que para ti hayan muchísimas cuentas regresivas hacia días felices y que tu sí puedas llegar a ellos!
Te llevaré por siempre en el corazón. De más está decirlo… pero como solíamos decir: Hay que ser transparentes.
Haz como el Sol
Anónimo
No te aferres al pasado
Ni a los recuerdos tristes.
No reabras la herida que ya cicatrizó.
No revivas los dolores y sufrimientos antiguos.
Lo que pasó, pasó…
De ahora en adelante,
Pon tus fuerzas en construir una vida nueva,
Orientada hacia lo alto y camina de frente,
Sin mirar atrás.
Haz como el sol que nace cada día,
Sin pensar en la noche que pasó.
Vamos, levántate…
Porque la luz del sol ¡Esta afuera!